Me visitó tu ausencia.

10.09.2020

Siempre nos gustó a Cristina mi esposa y a mí, tener la casa llena de visitas, en la casa siempre hubo mucha gente, los chicos invitaban a sus amiguitos, Cristina realizaba un curso de yoga en casa con sus amigas, o de vez en cuando hacíamos asados con algún vecino o con los amigos del fútbol, siempre estuvo mi casa llena de gente.

Estuve recordando esto todo el día, no sabes cuánto te extraño amor, Gloria siempre viene a casa para ayudarme con el aseo y a ordenar un poco, la Flor después que se fue a vivir a la capital no volvió más, solo la puedo ver a ella y a Cristobal, nuestro nieto, por video llamada de Whatsapp, me mandó un teléfono inteligente dice ella para poder verme, ese niño crece y crece, imagínate que ya está en el jardín, es un niño muy inquieto, es igual que Flor cuando tenía su edad, El otro día Flor me llamó y me mostró que Cristobal dejo la cama llena de crema, yo no paraba de reírme, ella estaba muy enojada y le conté que ella hizo lo mismo, pero con mermelada ¿te acuerdas amor? Dejó mermelada hasta en las cortinas.

Hace mucho que me siento muy solo, la casa ahora está siempre vacía, ya no andan niños corriendo por la casa, el silencio muchas veces es sepulcral, eras tu quien le daba vida, cuando estabas tú en ella era un hogar, hoy es solo cemento y madera, nada más, no tienes idea de cuanto extraño todo, incluso los martes de cartas que hacías con tus amigas, nunca me gustaron, pero hoy hasta eso lo extraño y mucho.

Te quería contar que hace un par de días me visitó Ponchito, es el hijo de doña Lupe, la señora del almacén, estaba yo tomando el té en el living, era un martes cuando tocan la puerta, primero pensé que sería Gloria, pero rápidamente me di cuenta que no podía ser ya que ella viene los sábados, debe estar trabajando pensé, cuando abro la puerta, era Ponchito, Alfonso ahora, está hecho todo un hombre, estaba de paso por el pueblo y quiso pasar a saludar, me contaba que ya estaba casado y que estaba trabajando en una fábrica, también me contó que está esperando a su primer hijo, lo felicité, me dio tanto gusto escucharlo hablar ya echo todo un hombre, y me decía que le gustaría que su hijo pudiera tener a infancia que había tenido él, me decía que vivió lo mas lindo de su niñez en nuestra casa, después de tomar té juntos, se despidió por tenia que volver pronto porque ya se hacía la hora en la que sale el ultimo bus a la ciudad.

Después de la visita de Ponchito tuve la peor visita de todas, la visita que hace mucho no pasaba por casa, me visitó tú ausencia, sentí frío, soledad y oscuridad, las paredes se veían grises, la penumbra se fue apoderando de toda la casa a medida que el sol se escondía, no quise prender las luces, solo me quedé en el sillón del living viendo cómo se ponía todo oscuro, tu ausencia se sintió mucho más que antes, no sé si la visita de ese muchacho me recordó a nosotros cuando íbamos a ser padres de Gloria, la ilusión que teníamos, los planes que hicimos, en esta misma casa, cuanto te extraño amor, no sabes la falta que me haces. Te agradezco todos lo años que nos amamos y fuimos felices, pero me mata en vida cuando me visita tu ausencia.