Los Otros Dias

13.04.2020

Quien no ama esos días de sol radiante, primaverales y lleno de muchos colores, esos días que sientes que todo fluye con naturalidad, donde la vida te sonríe a cada rato, pero ¿Qué pasa con los otros días? Los días más oscuros, más grises. Así es como veo la vida, donde cada día es una aventura por descubrir si será un día maravilloso o será uno de los otros días.

Después de mucho pensarlo siento que la única forma de apreciar verdaderamente las cosas debemos sufrir un poco, sé que es ilógico, pero al parecer nuestra forma de aprender es a base de la experiencia, por ejemplo: para poder apreciar el calor del sol, también debemos sentir el frío de su ausencia y la incertidumbre de la oscuridad, para poder apreciar los bellos colores, por regla tenemos que vivir en una escala de grises, oscuros y opacos, lamentablemente también esto pasa con las personas, para saber su real influencia en nuestras vidas, la descubrimos cuando ya no están. Mi Mamita (no le gustaba que le dijeran abuela, eso era para viejas) hace 22 años que ya no está y aun la extraño, a veces quisiera recordar la última conversación que tuvimos, pero no la puedo encontrar en mi cabeza, creo que el tiempo hace que algunos recuerdos se vayan borrando o quizás se reemplacen por otros nuevos, pero no se borró la sensación que me provoca su ausencia, hizo que me diera cuenta de lo importante que fue en mi vida, su partida deja en evidencia lo feliz que fui cuando estaba.

Mi teoría es que para que nuestra vida sea maravillosa y placentera, tenemos que aprender a apreciar, a querer y entender también los otros días.

Ahora que estamos viviendo un momento inédito en el mundo entero, donde ya llevamos muchísimos días de los otros, estamos apreciando los días "Normales" donde podíamos salir a trabajar, visitar a nuestros familiares y amigos, donde por ser días "normales" no apreciábamos el poder estrecharnos las manos, sentir el cálido abrazo de un amigo, poder simplemente salir a caminar, sin que tener que cuidar de estar a menos de un metro incluso de nuestros seres mas queridos y en algunos casos, solo conformarse con verse por la pantalla de un teléfono.

Después que todo esto pase, espero que no se nos olvide esta experiencia que estamos viviendo y aprender que estos otros días, nos recordaron lo felices que éramos y no lo sabíamos.