Los Invisibles Felices

19.08.2019

Estoy deprimido todo da igual, me siento a observar, veo gente salir y entrar de las estaciones del metro, semáforos que se cambian constantemente las señales, escucho el bullicio de la ciudad despierta, huelo el pesado aire, pruebo una sopaipilla sin el amor de mamá, estoy en eso cuando me acerco a un joven que está limpiando parabrisas con una tremenda sonrisa dibujada en la cara, le pregunto sin esperanzas ¿cuál es el motivo de tanta felicidad? y su respuesta me deja sin aliento "El único motivo de mi felicidad, es que por fin podré dormir con el estómago lleno".

Este cuento participó en Santiago en 100 palabras.