Dios También Necesita Vacaciones

04.11.2019

¡Que me sucede! ¡No lo entiendo!. Yo puedo hacer y tener lo que quiera, ni el tiempo, ni los recursos es un impedimento para mí, ¡claro soy Dios! pero siento que algo falta y necesito saber que es. Lo más problemático de todo es que no tengo nadie para hablar o contarle esto ¡que problemón!

Se me vinieron a la mente a varios, pero ningún candidato era realmente bueno, por ejemplo: Lord Vader, pero estaba muy ocupado en la terapia con su hijo Lucke, que no lo quiere reconocer como padre, se pusieron a pelear, Lord Vader le cortó el brazo, no todo un culebrón, así que no quise agobiarlo con esto, no lo creí prudente.

No me quedaron muchas alternativas, así que fui a un bar, estaba de incógnito y antes de que me sacaran a patadas, por no tener con qué pagar la cuenta, claro el tiempo ni el espacio son problemas, pero si el dinero, porque ese no lo inventé yo, ese lo inventó ustedes ya saben quién.

Bueno pero fue ahí donde me enteré por casualidad que Odín del planeta Asgard, el protector y padre de todo en los nueve mundos, es un buen escuchador y da buenos consejos, a pesar que es muy joven solo tiene 4.500 años es muy sabio, creo que lo voy a visitar esta noche en sus sueños, espero me ayude.

­­-Hola Odín, estoy aquí porque necesito hablar con alguien -se lo dije muy afligido. Odín no tenía la más remota idea de quién se trataba, ya que jamás habló con solo una voz y le dice: -con mucho respeto señor, ¿quisiera saber quien quiere hablar conmigo? ¿Y qué hizo para intervenir en mis sueños?

-Por más extraño que te parezca soy el creador de todo, para tu cultura soy Dios, el todopoderoso, Jehová, Bla bla bla. Odín que es un hombre sabio y mucho temple quedó tremendamente sorprendido y le dijo: -Oh Dios, no soy digno de tu presencia, pero si tú crees que puedo hacer algo por ti, gustoso lo haré.

-Odín, desde hace un tiempo para acá, incluso antes que te diera vida, vengo sintiendo la necesidad de algo, siento que hay una pieza que falta en todo, ya cree el universo, las estrellas y muchísimos planetas, pero creo que algo me falta.

- ¿Que sientes cada vez que terminas de crear algo? Me pregunta Odín con mucha curiosidad.

-Siento una enorme satisfacción, la belleza de la vida siempre es muy reconfortante, pero no me siento feliz, porque después de crear algún tipo de vida, vienen las demandas ¡oh Dios, que necesito esto, necesito aquello! Jamás para. En el tercer mundo de tu sistema, hay seres que creé hace poco, pero son los más insatisfechos de todo el universo, imagínate que me descuide una fracción de segundo y ellos ya se estaban matando unos a otros y lo peor que es en mi nombre, creo que lo llamaron la edad media.

-También lo he visto, pero cuéntame más sobre tu problema con las peticiones. Con el ojo bueno que le queda, me miró fijamente y sin vacilar.

-Lo que me molesta es que les he dado todos los recursos para que sean felices, pero no igual piden y piden. Revelarle eso a Odín, me hizo sentir bien y emocionado, por eso, casi boto una lagrima, es primera vez que me pasa.

-Si me permite yo creo saber cuál es el problema mi Dios. Lo dijo en un tono bastante tranquilizante, pero estaba tan desesperado por saber y también casi con alivio le pregunto: - ¿Verdad? ¿Tú lo sabes? Y Odín con una voz muy suave y paternal me dice: - Tienes estrés laboral, necesitas unas vacaciones.

¡Claro! Odín tenía razón, jamás lo pensé, así que le dije: -Odín te quedas a cargo del buque, me voy a tomar un tiempo cortito, así que te doy diez mil años más para que me reemplaces. - ¿y tengo que ser yo? me responde con cara de niño regañado y casi haciendo berrinche, y yo le respondo - ¡Sí! Tú eres el indicado.

Obligado me voy a tener que llevar el computador para poder leer a Mr. Claus, este hijo mío todavía no publica su libro y solo se puede leer por internet, vamos a ver qué estupidez se le ocurre esta vez.