La Muerte Libera

30.09.2019

De todas las formas posibles de morir, jamás pensé que esta sería la mía. No puedo moverme, tengo tantos aparatos conectados a mi cuerpo que me es imposible hacerlo, por más que trato de moverme mi cuerpo no reacciona.


Estoy consciente, puedo escuchar los llantos de mi esposa y mis hijos, lamentablemente, no puedo hablarles y eso me desespera aun mas. Creo que el momento se acerca, mis fuerzas se agotan y mi voluntad también.


Si solo pudiera decirles a todos lo que pienso de cada uno, le diría a mi esposa que trate de ser feliz, porque conmigo sólo fueron penas. A mi hija le pediría perdón por no apoyarla en sus sueños y hoy que veo la vida de distinto modo lo haría diferente. Juan le diría que siempre estuve orgulloso de él, aunque jamás se lo dije, pero creo que lo sabe o tal vez no, y a Esteban que nunca permita que nadie lo dañe por su condición sexual, aunque yo fui quien lo daño primero.


El momento llegó, con mi muerte también mueren tantas penas y angustias para los que más amo.