20 Años

13.05.2019

Son las 2 de la mañana y una voz me despierta, podría jurar que es la voz de mamá. Esto hace que me despierte con una sensación de alegría, comienzo a buscarte, pero ya al estar bien despierto sé que eso es imposible, hace tanto que no me acordaba de mamá, pero a pesar de los años aún te extraño mi vieja.

Mamá hace 20 años que murió, pero aún le extraño. Extraño sus manos en mi cabeza, extraño su olor, extraño su voz.

Me acuerdo que cuando era pequeño, ella siempre al dormir me daba un beso en la frente y me decía "Que Dios te bendiga y te proteja hijo". Como me gustaría escucharla aunque sea una vez más.

Ya son 20 años que no te tengo, pero juro por Dios que daría todo por poder estar contigo nuevamente, ¡aunque sean sólo 5 minutos! y así poder abrazarte, sentir tu pecho, sentir tu olor. ¡Cómo te necesito mamá!

Son tantas las cosas que me gustaría contarte. Por ejemplo, Manuela, tu nieta, me hace acordar tanto ti. Tiene tu forma de caminar y tus ojos, cada vez que la miro en ella logro ver tus ojos nuevamente.

Me gustaría contarte que soy feliz. Logré mi casa propia y ya no tendré que cambiarme nunca más. Como me hubiera gustado que vivieras conmigo en esta casa, nuestra casa. Recuerdo cuando vivíamos en el segundo piso de la casa de don Juan y nos echó a la media noche a la calle por no poder pagar el arriendo. En ese momento yo tendría unos 6 años y me hice un juramento, que cuando fuera grande, tendría mi casa y que nadie nos echaría jamás. Hoy tengo la casa, pero no te tengo a ti.

Me acuerdo del chocolate caliente que me preparabas cada vez que tenía una pena. Puedo sentir el aroma ahora mismo, me ha hecho falta muchas veces después de tu partida.

¡20 años! Pareciera que fue sólo ayer que estabas preparando el almuerzo para mi primer día de trabajo. Recuerdo el primer sueldo que recibí y te compré unos aretes, por primera vez te vi llorar de alegría.

Hoy que soy adulto logro comprender el sacrificio que hiciste por sacarme adelante sola, nunca quisiste rehacer tu vida y todo lo que hiciste por mí, es por eso que espero que Dios me dé la oportunidad de estar en el cielo junto a ti una vez más.

¡Aún Te amo mamá!